Este domingo 29 de julio celebraremos en nuestro país el Día de los Padres en el cual le rendimos un merecido y justo reconocimiento a esa columna vertebral de toda familia que es un padre. Si bien es cierto que no hay amor mas incondicional que el de una madre, debemos también de reconocer que tener la dicha de contar con un padre responsable es el complemento necesario para edificar un hogar sobre la roca, con la seguridad de que ese hogar será capaz de resistir las vicisitudes y las pruebas, ya que en su seno es que se forja la materia prima de toda sociedad.
En todo el mundo se celebra el Día del Padre
Este homenaje al padre según la tradición católica se celebra el 19 de marzo que es el día de San José, padre de Jesús, sin embargo en la mayoría de países iberoamericanos y europeos usan la fecha de celebración estadounidense que es el tercer domingo de junio. En nuestro país lo celebramos el último domingo de julio debido a una resolución legislativa de hace décadas que movió dicha celebración del último domingo de junio al último domingo de julio para separarlo más del Día de las mMadres ya que en dicha celebración se incurrían en muchos gastos en regalos y así daba mayor chance de recuperarse económicamente.
Los padres son la columna de la familia
Este es la primera vez que celebramos este dia sin nuestro papa ya que partió al Padre hace 10 meses y aunque ya no recibimos su amor no desde su abrazo lo sentimos en cada latir y suspiro intercediendo por nosotros desde el cielo. Para ti padre querido en tu día. —A mi Padre—
“Eres quien dio la mitad de lo que soy y la totalidad de lo que quisiera ser. Plantado y firme, con la dignidad del árbol que muere de pie, ese fuiste tú que nos predicaste con el ejemplo, con la Fe de Job y la determinación de David nunca conocí de ti la mezquindad, más bien la empatía y la sensibilidad, y constantemente nos decías que hay de aquel que no llora. Fuiste una especie de faro, un escudo protector que nos guío firme por las tormentas, con fortaleza, amor y devoción. Como no amarte hasta los huesos si tus sabias enseñanzas siempre sacaron lo mejor de nosotros mismos. Esos últimos años dorados aunque algo disminuido y pausado pero regalándonos toda la sabiduría que se cosecha en el ocaso. Solo quería decirte desde mi interior, que si una palabra te define, esa es amor”.

