Ciudad del Vaticano. EFE. Benedicto XVI celebró hoy en el Vaticano la última audiencia pública el año, en la que dijo que Dios no se revela en el triunfo o en el poder de un rey, sino en la humildad (el niño Jesús) que vence a las potencias de mundo». Ante varios miles de fieles, reunidos en el Aula Pablo VI, el papa dedicó la catequesis a la figura de María en el contexto de la Navidad y afirmó que el Nacimiento del Señor nos invita a vivir la fe con la misma humildad y obediencia que María.
La alegría profunda, humilde y obediente de María demuestra que al final el indefenso poder de aquel Niño vence a las potencias del mundo y que la omnipotencia de Dios también en nuestra vida actúa con la fuerza muchas veces silenciosa de la verdad y del amor, manifestó el papa.
El Obispo de Roma subrayó que la gloria de Dios no se manifiesta en el triunfo y en el poder de un rey, no resplandece en una ciudad famosa o en un suntuoso palacio, sino que pone su morada en el seno de una virgen y se revela en la pobreza de un niño».

