Río de Janeiro, EFE.- Un debut agridulce tuvieron este lunes Lionel Messi y Argentina en Río de Janeiro con el empate 1-1 con Chile en el Grupo A, su ‘bestia negra’ en las finales de la Copa América en 2015 y 2016, mientras que Paraguay tomó el liderato al vencer de remontada por 3-1 a Bolivia.
El segundo día de partidos en la edición 47 del torneo añadió preocupaciones y tensiones entre las diez delegaciones y las autoridades sanitarias al revelar el Ministerio de Salud de Brasil que ha detectado 41 casos de covid-19 entre jugadores, miembros de las comisiones técnicas y personal que trabaja con la organización.
Hasta el momento se han descubierto casos de coronavirus en las plantillas enviadas por Bolivia, Colombia, Perú y Venezuela. De los 41 contagiados, según la fuente, 31 casos corresponden a jugadores y miembros de las selecciones citadas, y otros 10 a personal contratado en Brasilia para el torneo. Todos fueron aislados en un hotel en la capital del país. La acción en el Grupo A comenzó positiva para la Albiceleste y su capitán.
Messi anotó ayer a Chile su gol 73 en 145 partidos con la Albiceleste, un golazo de tiro libre que no le bastó a su equipo para alcanzar el triunfo.
‘La Pulga’, además, es el máximo artillero de Argentina en torneos oficiales con 39 dianas.
Ángel Romero anotó por Paraguay.

