Página Dos

Partos de haitianas

Partos de  haitianas

Autobuses repletos de parturientas haitianas, pasan casi diariamente para dar a luz en los hospitales públicos, con falsa creencia de que sus criaturas por el hecho de nacer aquí, adquieren la nacionalidad dominicana, estatuto jurídico que dejó claramente establecido el Tribunal Constitucional, mediante sentencia No.168/13, decisión que ha sido cuestionada por los países que desean la fusión de la isla.

También las mujeres haitianas embarazadas, alumbran en los centros de salud de la capital, aprovechando la generosidad de los médicos que prestan sus servicios, sin tener en cuenta que son ilegales, y consumen gran parte del presupuesto del Ministerio de Salud, destinado a los dominicanos. El veinte por ciento de la asignación económica de ese organismo es consumido por los indocumentados.

Se calculan en cinco mil millones de pesos que se gastan anualmente en los partos de haitianas. Las mujeres son traídas desde Haití por una mafia, que cuenta con la protección de los militares de puestos en la frontera. Ninguna autoridad interviene en el tráfico de personas que se registra cotidianamente en los límites fronterizos, y pronto los haitianos superarán la población nativa, pues el flujo es sistemático e intenso, llegando al extremo, que existen sectores solamente habitados por haitianos ilegales.

Mientras Estados Unidos comunica al gobierno haitiano que a partir de enero, serán deportados 58 mil de sus nacionales, en nuestro país la dirección de Migración permanece con los brazos cruzados, esperando probablemente recibir instrucciones del presidente Medina para iniciar un proceso de repatriación masiva, y cuando se adopte la decisión, quizás será demasiado tarde, dado que el rumor público dice que los indocumentados, se rebelarán que desencadenaría un baño de sangre.

Muchos nichos de haitianos poseen armas de fuego, y nos llevan ventajas porque sus víctimas inmediatas, son los indefensos dominicanos que residen próximo a las guaridas de los ilegales del vecino país. Los últimos crímenes cometidos por seis ciudadanías son horrendos, porque gozan mutilando a sus víctimas. Existe la impostergable necesidad de protegernos, para que no repita la matanza de Moca de 1805, donde los haitianos degollaron decenas de personas, incluyendo 25 niños.

En camiones llenos de haitianas a punto de parir, llegan de madrugada al hospital materno infantil, San Lorenzo de los Minas, con una frecuencia inusitada,y nadie hace nada para detener esa inmigración ilegal.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación