Editorial

Pelos de punta

Pelos de punta

Tanta sorpresa como estupor causa en la ciudadanía el asalto perpetrado anoche por un comando de por lo menos 12 individuos armados y vestidos con uniformes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), contra  el local de distribución de la empresa procesadora de leche Parmalat, en Villa Duarte, acción que bordea lo espectacular e insólito y pone a la población con los pelos de punta.

Posterior al asalto, dos agentes policiales enfrentaron al grupo y lograron herir a dos de sus integrantes, uno de los cuales resultó ser un mayor de la Fuerza Aérea Dominicana (FAD), según las primeras versiones.

Hay que imaginarse los requerimientos logísticos y de desplazamiento que se requieren para movilizar a un número tan elevado de delincuentes,  para acometer ese asalto a las instalaciones de esa empresa donde se acopia todo el dinero de sus diarias transacciones.

Se subraya también que los atracadores, algunos armados con fusiles de guerra M-16, se desplazaban en yipetas, camionetas y motocicletas de última generación, lo que indica  que en la conformación de esa empresa criminal se contó con valiosos equipos bélicos, de transporte y personal entrenado.

Alivia saber que la Policía Nacional ha adelantado que dispone de contundentes evidencias que le permitirán identificar y apresar a los participantes en ese extravagante asalto que sin dudas ha consternado a una ciudadanía, a la cual una desafiante criminalidad pretende tenderle un cerco de terror y angustia.

La acción de comando perpetrada anoche por un impresionante número de individuos con uniforme de la DNCD y armados con fúsiles M-16, sorprende, consterna y atemoriza a la población, lo que obliga a las autoridades a remover todos los altares para que autores materiales e intelectuales de este perturbador hecho vayan a parar con sus huesos a la cárcel.

Ese aparatoso asalto, perpetrado en una avenida de mucho tránsito  constituye un desafío mayor para todas las instituciones a cargo de la seguridad del Estado, del orden público y de la seguridad ciudadana. El tiempo dirá.

El Nacional

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