Fernando Peña Defilló, artista excepcional que ha producido una obra reputada internacionalmente y que vive retirado en Jarabacoa, se convirtió ayer en tercer maestro del pincel seleccionado como Premio Nacional de Artes Plásticas.
El máximo galardón de las artes visuales en República Dominicana le fue concedido por el Comité Seleccionador designado mediante el decreto número 597-10 del Presidente Leonel Fernández, que reasumió la entrega de este lauro que no se concedía desde hace quince años. El Premio Nacional de Artes Plásticas es un reconocimiento que sólo han ganado en 1993 al pintor Darío Suro, y en 1995, al pintor y escultor Antonio Prats Ventós, ambos ya fallecidos. No había vuelto a ser concedido desde hace 15 años.
En las valoraciones del comité seleccionador se establece que es un artista de compromiso permanente con la creación visual dominicana, creador de obras maestras del imaginario plástico dominicano que han significado hitos en la producción visual de nuestro país. El criterio para conceder el premio, de acuerdo a sus reglamentos, es el de otorgarlo autor o autora de la obra de toda una vida o a una figura cimera de la pintura, la escultura o cualquiera de las otras ramas de las artes plásticas en la República Dominicana.
En el veredicto se estable que Pena Defilló Agrega el veredicto que Peña Defilló es creador de una obra y un estilo únicos que resultan de una constante disposición hacia la experimentación con los distintos medios, lenguajes y recursos expresivos, siendo forjador y orientador de corrientes importantes en el arte dominicano y latinoamericano tales como el informalismo y la nueva figuración.
Producción
Su producción pictórica se constituye en un repertorio de imágenes que nos permite registrar la ardua, dilatada y fructífera persistencia de una personalidad artística de exquisita sensibilidad poética, indica el veredicto que otorga el lauro al reconocido pintor.

