SAN LUIS, ee.uu. El día en que hizo su primera aparición pública como Cardenal, el nuevo torpedero Jhonny Peralta expresó su arrepentimiento por sus pasadas transgresiones sobre uso de drogas que mejoran el rendimiento y el deseo de probar que los Cardenales tomaron la decisión correcta al ver más allá de sus errores.
Peralta, quien firmó un contrato de cuatro años y 53 millones dólares en noviembre viene de una temporada marcada por su conexión con Biogénesis, una clínica anti- envejecimiento en la Florida, que presuntamente le entregó a los jugadores las sustancias para aumentar el rendimiento. Peralta aceptó una suspensión de 50 partidos por la violación de la política de drogas de las Grandes Ligas el pasado verano antes de regresar a los Tigres al final de la temporada.
El estuvo fuerte en su regreso al final de la temporada, y Peralta, de 31 años, quiere demostrar que todavía es bien capaz de ser un contribuyente clave. “Quiero mostrar a los fanáticos y a la gente que no es lo que todos piensan al respecto”, dijo Peralta durante su comparecencia al Calentamiento de Invierno. “Sé que podía jugar béisbol antes de eso (la conexión con Biogénesis). Sé que puedo jugar béisbol naturalmente. Tengo que demostrarle a la gente que puedo hacerlo y que yo puedo ayudar”.

