El uso de las estadísticas y la correcta difusión de las cifras son prácticas insustituibles en las exposiciones económicas y en los discursos de gobernantes que buscan hacerse comprender por sus electores.
Una cosa debe quedar clara: No existe una mejor forma para sustentar un argumento económico-social que basarse en datos comparativos, análisis cuantitativos sobre indicadores macroeconómicos y estudios de campo, para poder evidenciar ante el auditorio la objetividad de los planteamientos sustentados por el expositor.
El presidente Leonel Fernández acaba de comparecer por ante la reunión conjunta de senadores y diputados, en la sede del Congreso Nacional, cumpliendo con un mandato constitucional que dispone la comparecencia del titular del Poder Ejecutivo para presentar las memorias de su gestión gubernamental, haciendo énfasis en la ejecución presupuestal y el estado de la economía nacional.
Naturalmente, los documentos contentivos de la rendición de cuentas de las diferentes instituciones del Estado fueron depositados formalmente por ante el Congreso Nacional, por lo que el discurso del presidente Fernández no hace más que ofrecer una síntesis de esas memorias que ocupan varios volúmenes y que han de reposar en las secretarías del órgano legislativo.
Lo que es digno de resaltar es la capacidad de síntesis mostrada por el mandatario dominicano no sólo al exponer datos concernientes al comportamiento de la economía y al desarrollo social del país durante el pasado año 2011, sino que concentró su discurso en dos período de gobierno (2004-2008), a la vez que hizo referencia a resultados económico-sociales durante su primer periodo presidencial (1996-2000).
Así, en poco más de dos horas, el presidente dominicano resumió más de 70 mil horas de acciones gubernamentales plasmadas en resultados en las esferas de la construcción, producción agropecuaria, salud, educación, tecnología de la comunicación y el desarrollo, fortalecimiento institucional y avances en la esfera de la seguridad .
El crecimiento económico de un país es la vía más efectiva para impulsar el desarrollo social y el mejoramiento de la calidad de vida de los ciudadanos. El valor de los bienes y servicios que un país produce en un período determinado, generalmente un año, constituye lo que en economía se llama Producto Interno Bruto (PIB).
Al respecto, el presidente Fernández, al señalar los profundos cambio socioeconómicos que ha estado experimentando nuestro país en los años últimos años, expresó: Para que podamos apreciar cómo se ha ido operando este profundo cambio, es importante indicar que para el año 2004, el Producto Interno Bruto, es decir, la capacidad de generación de riquezas del país en un año, era de 22 mil millones de dólares, y para el 2011, era de 55 mil millones de dólares. Son números que hablan.
Definitivamente, números ofrecidos por el presidente Leonel Fernández durante su comparecencia por ante la reunión conjunta de los diputados y senadores ponen en evidencia el avance productivo, comercial y financiero que ha estado experimentando la República Dominicana durante los últimos años, a pesar de un entorno económico internacional adverso y cargado de incertidumbre. ¿Quién lo puede negar?

