La gran cantidad de personalidades que asistió este domingo al velatorio en la funeraria Blandino de Mario Alvarez Dugan (Cuchito) pareció reeditar la peña que cada domingo promovía el veterano periodista en su oficina de director del periódico Hoy.
Desde el presidente y vicepresidente de la República, doctores Leonel Fernández y Rafael Alburquerque, respectivamente; el ex presidente Hipólito Mejía y la ex vicepresidenta Milagros Ortíz Bosch, hasta políticos de otras parcelas, magistrados, periodistas y directores de diarios se juntaron en la funeraria para expresar sus condolencias a la señora Matilde Soto y a sus hijos Jaime Virgilio, Emil Virgilio y Mario Virgilio.
La esposa y los hijos de Cuchito, fallecido a los 77 años el sábado en la clínica Corazones Unidos, recibieron las condolencias de numerosas personas que acudieron a la funeraria. Los restos serán sepultados hoy a las 11:00 de la mañana en el cementerio Cristo Redentor.
El presidente Fernández definió a Mario Alvarez como un maestro del periodismo de muchos años que orientaba sabiamente a la opinión pública nacional con sensatez.
Se trata de un hombre ejemplar que trascendió en el ámbito nacional e internacional, señaló el presidente al acudir a la funeraria Blandino, de la avenida Abraham Lincoln a dar el pésame a los familiares de Cuchito.
Dijo que Cuchito era un hombre de múltiples facetas y condiciones, pero me siento entristecido por la pérdida de un amigo.
Por la funeraria desfilaron numerosas personalidades del ámbito periodístico, intelectual y empresarial.
Acudieron al dar el pésame a los familiares Juan Carlos Camino, administrador de los periódicos Hoy, El Nacional y El Día, Max Puig, Euclides Gutiérrez Félix, Julio César Castaños Guzmán, presidente de la Junta Central Electoral, Hatuey Decamps, presidente del Partido Revolucionario Social Demócrata (PRSD); Orlando Jorge Mera, secretario general del Partido Revolucionario Dominicano (PRD).
Asimismo, Víctor Méndez Capellán, de Vimenca; Juan Hernández, director de Impuestos Internos; Temístocles Montás, secretario de Economía, Planificación y Desarrollo; Eloy Rodríguez, de Industria Meteoro.
Estuvieron, asimismo, los directores del Listín Diario, Miguel Franjul; El Día, Rafael Molina Morillo; La Información, Fernando Pérez Memén, y El Nacional, Radhamés Gómez Pepín, entre otros.
Se recuerda que cada domino Cuchito encabezaba en su despacho del matutino Hoy una peña literaria, donde se daban cita numerosas personalidades que intercambiaban pareceres sobre a tópicos diversos del ámbito cultural y político.
El director del matutino Hoy durante 20 años, era hijo de Virgilio Alvarez Pina y doña Catalina Dugan, y fue un reconocido cronista y narrador deportivo, que inició el periodismo durante la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo, donde descolló en esas actividades.
Durante el ejercicio del periodismo y la crónica deportiva logró varios reconocimientos como Cronista del Año en 1954, siendo exaltado al Salón de la Fama en 1993 y recibiendo además la medalla al mérito de la Sindicatura del Distrito Nacional, e investido como Profesor Honorario de la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.
Durante años fue famosa la expresión ¿Qué te parece Cuchito?, inmortalizada por el narrador cubano Rafael Rubí, durante las transmisiones de pelota, en las que Rubí narraba y Cuchito comentaba.
Fue director general de Deportes en 1958, posición que ocupó hasta que fue ajusticiado el tirano Rafael Trujillo.
Pese a su enfermedad, Cuchito apenas interrumpía su leída columna Coctelera, en la que mantenía una conversación imaginaria con Magino sobre diversos temas de interés nacional e internacional.
El fallecido comunicador mantuvo siempre la objetividad en sus comentarios, criticando y elogiando con justicia, sin tomar en cuentas banderías políticas.
Alvarez Dugan siempre hizo galas de autoridad y profundidad en los temas abordados, e intervenía tanto en deportes como en economía, política, historia y música.
Pese a ocupar importantes funciones durante la tiranía trujillista, siempre fue respetuoso de las ideas, dado que aunque era amigo de pasados trujillistas, lo buscaban y encontraban también las víctimas y familiares de héroes y mártires, a quienes siempre estaba dispuesto a ayudar.
Siempre será recordada la sencillez que rodeó al veterano comunicador, que mantenía permanentemente abiertas las puertas de su despacho para recibir desde el más encumbrado hasta el más pequeño de sus subalternos y a personas que lo visitaban.

