El procurador adjunto que en 1998 investigó el caso de Bahía de las Aguilas aconsejó este sábado al Gobierno tener sumo cuidado con la venta de esos terrenos, en razón de que la indagatoria que realizó arrojó como resultado que miles de tareas fueron pasadas a terceros de forma fraudulenta por el Instituto Agrario Dominicano (IAD). El doctor Luis Aybar recordó que el caso es tan grave que, incluso, utilizaron la cédula de un indigente para la adjudicación de una parcela que luego fue vendida por varios millones de dólares.
Detrás de esa persona fuimos y la apresamos en el sector de Herrera, pero para nuestra sorpresa, ese señor se enteró que era propietario de estos terrenos cuando fuimos y lo allanamos. Esa persona era nada más y nada menos que el mensajero de una casa de cambio de un allegado del director del IAD y se dio cuenta que le habían adjudicado esa parcela cuando lo apresamos, declaró Aybar.
Dijo que se determinó que a esa persona, cuyo nombre no mencionó, le cogieron la cédula para utilizarla en la adjudicación de una importante parcela que luego fue vendida por una suma millonaria en dólares.
A esa persona lo hicieron parcelero sin serlo. Le cogieron la cédula, le hicieron un título y luego lo vendieron por muchísimos millones de dólares y él no se dio cuenta de nada de eso, precisó.
Aybar declaró que por esa situación fueron muchos los sometidos a la justicia y otros no en razón de que devolvieron a la Procuraduría General de la República los títulos que habían obtenido de forma fraudulenta.
Hubo muchos que no fueron apresados porque devolvieron los títulos y esos títulos volvieron al Estado, pero otros se resistieron y fueron llevados a los tribunales. Muchos de esos títulos quien los canceló fui yo, y recuerdo que fui al registro de Títulos de Barahona con un vehículo cargado de títulos para que los cancelaran, precisó Aybar.
Subrayó que esos títulos fueron obtenido de dos formas, una mediante adjudicación del IAD y otra a través de un trabajo de mesura que se hizo en la zona.
Aybar declaró que en esa ocasión operó una mafia en el IAD que no solo vendió de forma fraudulenta terrenos en Bahía de Las Aguilas, sino también en Higüey y otros sitios.
Advirtió que por esa razón, el Estado debe tener sumo cuidado con la venta de esos terrenos, en razón de que se podría producir una especie de lavado a favor de quienes obtuvieron títulos a través de una mafia que operaba en el IAD.

