El director general de Aduanas, licenciado Miguel Cocco, consideró hoy que el pueblo dominicano debe encarar con optimismo el año 2009, pese a la crisis que afecta al mundo capitalista, porque en su opinión el país tiene todas las posibilidades de salir airoso de esta situación.
«Hay que ser optimista, porque los pueblos que se sumergen en el pesimismo no llegan a ningún sitio», dijo Cocco y de inmediato destacó hay que sacar de abajo para echar hacia delante».
En una declaración escrita entregada a este diario, el sociólogo y funcionario aseguró que la crisis no se originó aquí, sino que se trata de una crisis del capitalismo a nivel general, «y nosotros somos parte de esa crisis, una parte minúscula, que no es la más afectada ni la que va a sucumbir».
Por el contrario expresó el país tiene todas las posibilidades para salir airoso de esta crisis, y así lo hará. «Sólo hace falta optimismo y un plan de trabajo, del que se ha demostrado se dispone, para salir adelante», destacó.
Dijo que el pesimismo sólo conduce a la anulación de las facultades de vencer, y con lamentaciones no se superan los problemas de los países. En nuestro caso reflexionó debemos concentrarnos en aprovechar las ventajas relativas de que disponemos.
Reconoció que la situación de crisis que afecta al mundo capitalista es mucho más grande de la que muchos pensábamos. «Es un problema mayúsculo que inclusive los que la habían presagiado se han quedado cortos en sus cálculos», refirió y de inmediato agregó que es algo que algunos han llamado un tsunami económico.
«Hoy por hoy nadie pensaba que tres empresas como la General Motors, la Ford y la Crhysler podrían cerrar, que los bancos y las asociaciones de préstamos en Estados Unidos podían colapsar, que en Europa podía suceder lo mismo; que el capitalismo podía desmoronarse en sus cimientos más lógicos de libertad empresarial absoluta», dijo.
En opinión de Cocco, estamos ahora ante un cuestionamiento del modelo neoliberal capitalista que nadie presagió y cuyas consecuencias no se han visto del todo.

