El Presidente ve con buena intención que la Federación Dominicana de Béisbol (Fedobe) gestione que la República Dominicana sea incluida en una de las etapas del Clásico Mundial del 2017.
Sin embargo, Danilo Medina dejó claro que su gobierno no impulsará una campaña pro sede, porque no considera prudente comprometer el futuro del próximo gobierno que salga electo en las elecciones presidenciales de mayo del 2016.
Reconoció que República Dominicana se ha ganado ese derecho y que debe aprovechar el boom de la conquista de la corona del pasado Clásico Mundial, pero expresó que es el liderazgo de los partidos políticos el que debe decidir al respecto.
Yo les doy el visto bueno para que inicien la campaña, pero no el respaldo como Estado. Lo veo positivo, pero los exhorto a que consulten primero con el liderazdo de los partidos, si ellos están de acuerdo, cuenten conmigo. Pero si los líderes de las fuerzas políticas de la nación lo consideran improcedente, yo no podría hacer nada porque yo no puedo comprometer el futuro de otro gobierno, no importa de que partido sea, dijo Danilo.
Y agregó:
Si la consulta con los líderes políticos es favorable, buena, yo los apoyo, porque sería una mezquindad negarle eso al pueblo, después de ver como Dominicana ganó el Clásico, dijo Medina, quien estuvo acompañado por su asistente personal Carlitos Pared.
El presidente respondió la inquietud del cronista Bian Araújo, motivada por las recientes declaraciones de Tito Pereyra, presidente de la Federación Dominicana de Béisbol, en el sentido que la Fedobe conformará un Comité Gestor pro sede de una etapa del Clásico de Béisbol del 2017.
Danilo Medina recibió en su despacho a miembros del equipo campeón.
La comitiva que le llevó la Copa al mandatario la integraron Pereyra, el gerentel Moisés Alou, su asistente José Gómez, Robinson Canó y su padre José (coach de bullpen), Juan Núñez y Denio Gomez.
Un Apunte
Igual que en los Panam 2003
Danilo Medina recordó que hizo las mismas recomendaciones a Leo Corporán, de que consultaran al liderato político de entonces ( los doctores Joaquín Balaguer y José Francisco Peña Gómez) cuando
la dirigencia deportiva nacional buscaba el respaldo oficial para montar los Juegos Panamericanos del 2003.
