El Nacional
El secretario de Economía, Planificación y Desarrollo, pidió ayer a representantes de organismos multilaterales reunidos en Oporto, Portugal, en una actividad convocada por la Secretaría General Iberoamericana, flexibilizar las condiciones que imponen para otorgar préstamos y que a los países impactados por la crisis mundial se les apliquen procedimientos de desembolso más rápidos .
El ingeniero Temistocles Montás hizo el pedido en un evento que tuvo por objeto conocer la posición de los países iberoamericanos en torno a la manera de enfrentar la crisis económica mundial con miras a la próxima reunión en Inglaterra del grupo de los 20 países más desarrollados del mundo (G-20).
Montás planteó como pertinente y provechoso, en la presente coyuntura, el diseño de un mecanismo mediante el cual los países de la región, especialmente los de condiciones más vulnerables, puedan acceder a financiamiento en los mercados de capitales, en condiciones favorables para la aplicación de políticas anticíclicas, aprovechando la sombrilla del Banco Mundial.
Frente a esta situación, en la presente coyuntura, entendemos pertinente que los organismos multilaterales como el BID, el Banco Mundial, la Corporación Andina de Fomento, el Banco Centroamericano de Inversiones, la Corporación Andina de Fomento, el Banco Europeo de Inversiones y hasta el mismo Fondo Monetario Internacional, flexibilicen las condiciones para el otorgamiento de préstamos y apliquen procedimientos más céleres en las operaciones de desembolso para la ejecución de los mismos, planteó Montás.
El evento se dedicó a conocer las recomendaciones de los países iberoamericanos para una salida a la actual crisis económica mundial y participaron, entre otros, Enrique Iglesias, Secretario General de la Cumbre Iberoamericana; Nicolás Eyzaguirre, ejecutivo del FMI; Angel Gurria, en representación de la OCDE; Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL; Luis Alberto Moreno, Presidente del BID; Enrique García, de la Corporación Andina de Fomento; Pamela Cox, del Banco Mundial y Carlos Costa, del Banco Europeo de Inversión.
A la República Dominicana le preocupa que el esfuerzo realizado en años previos, aplicando políticas prudentes para establecer la estabilidad macroeconómica, y que en su momento significaron altos costos económicos y grandes sacrificios sociales; luego de fructificar en términos de crecimiento económico y en recuperación del empleo entre 2005 y 2008, ahora, de repente, nos encontramos inmersos en una situación de enfriamiento rápido de la economía, pérdida de empleos y deterioro de los principales indicadores de desempeño económico y social, expresó el Secretario de Economía, Planificación y Desarrollo.
Recordó que luego de enfrentar en el 2003 una crisis económica que costó el 21% del Producto Interno Bruto, entre 2005 y 2008 la economía dominicana tuvo un desempeño ejemplar.
Señaló que su tasa de crecimiento promedio anual fue de 8.3%, una de las más altas de la región; y la tasa de inflación, promedio anual, fue de un digito (6.5%).
Asimismo, el sistema bancario se capitalizo y exhibe hoy índices de solvencia por encima de lo que aconsejan las normas internacionales; y se fortalecieron las regulaciones prudenciales. En definitiva, se puede afirmar que, en lo económico, hicimos bien la tarea, dijo el funcionario.
Sin embargo, dijo que a partir de 2008 el país se vio compelido a encarar los choques externos provocados por el alza del petróleo y las materias primas, que gravitó negativamente sobre el balance de la cuenta corriente de la balanza de pagos.

