El ingeniero Nicolás Mateo pidió que la directiva en pleno del Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (CODIA) renuncie a su posición, y que se designe una junta transitoria compuesta por ex presidentes y académicos del sector, como única forma de buscar una solución a la crisis que vive el gremio luego de un proceso electoral viciado.
Mateo indicó que la actual directiva del CODIA, así como la Comisión Electoral, ha perdido autoridad y credibilidad al apandillarse con una de las planchas que tercia en el proceso electoral interno.
El profesional de la ingeniería dijo que aunque no realiza actividades gremiales en el CODIA, por considerar que esa entidad solo sirve a los intereses particulares de la directiva de turno, le preocupa el derrotero que está tomando la crisis que le sacude, porque se evidencia que no existe allí un organismo imparcial capaz de resolver la situación.
¨El problema es grave, porque la directiva del CODIA se ha apandillado con una de la plancha que tercia en las elecciones, pero también la Comisión Electoral se ha convertido en juez y parte, entonces creo que lo mas recomendable es que se designe una junta transitoria que llame a nuevas elecciones, para que garantice un proceso libre y democrático donde gane la plancha que tenga mas votos, y no la que quiera imponer la claque que manda allí desde hace tiempo¨, enfatizó.
Precisó que la mayor evidencia de la poca transparencia con que se ha manejado el proceso electoral en el CODIA, es que el ingeniero Héctor Báez Tizol, ¨un hombre con una honestidad a todas pruebas¨, renunció de la Comisión Electoral, con lo que se agrava el problema.
Explicó que en el CODIA se ha establecido una especie de monarquía, en donde el mismo grupo se sucede en el mando, ¨porque dirigir el gremio deja pingues beneficios, no sólo porque se manejan millones de pesos al año, sino porque ser directivo garantiza jugosas contratas en las diversas instituciones del Estado que construyen obras¨.
Señalo que en los últimos años en el CODIA ha habido un irrespeto total a la ética profesional, ya que personas, con la mayor desfachatez, son directivos del gremio y funcionarios del Gobierno al mismo tiempo.

