El crecimiento de los lagos Enriquillo y Azuey obliga a las autoridades enfrentar con urgencia y seriedad, con una política de Estado, consideró este martes el presidente la Comisión de Fronteras de la Cámara de Diputados.
Rafael Méndez dijo que a pesar de la magnitud el Gobierno ni siquiera se da por aludido ante la problemática y las constantes denuncias.
Una medición por satélite de la Administración Nacional de Aeronáutica y Espacio de los Estados Unidos (NASA), reveló que el lago Enriquillo ha inundado 143 mil tareas entre el 26 de febrero de 2009 y el 15 de abril de este año.
La política de Estado debe comenzar interiorizando el conocimiento pleno de lo que podría estar influyendo en el crecimiento sostenido de ambos lagos; un diagnóstico de los daños causados hasta este momento y las respuestas de tipo social y preventivas que deberían estar en marcha desde hace mucho tiempo, sostuvo el legislador del PLD.
Méndez, diputado por la provincia Bahoruco anotó que lo peor de esta situación es que no se observan grandes preocupaciones, y el Gobierno ni siquiera se siente aludido ante las reiteradas denuncias sobre el crecimiento del lago Enriquillo y la amenaza que representa para el país el crecimiento del lago Azuey.
Agregó que técnicos establecen que el centro de Jimaní, cabecera de la provincia Independencia, está a menos de 800 metros del lago Azuey, lo que debe ir pensándose en trasladar el distrito municipal de Boca de Cachón, porque el tramo Boca de Cachón-Jimaní ya fue copado.

