El doctor Ramón Pina Acevedo pidió al presidente de la Suprema Corte de Justicia, doctor Mariano Germán Mejía, respetar la independencia de los jueces, para que actúen sin presión del poder político ni el interés de determinado funcionario. “Mi consejo es que deje que los jueces decidan como lo mande su conciencia y no como lo mande el interés político o el interés de determinado funcionario”, precisa en una comunicación dirigida a Germán Mejía, que El Nacional tuvo acceso.
En la misiva dice “es un consejo de amigo y de hombre que fue su compañero en el ejercicio de la profesión más noble que conozco que es la de pedir justicia”.
Dijo que el valor de una sentencia no está en si es justa o injusta, sino en si es producto de la verdadera conciencia del Juez, y no obedece a otros intereses. “Yo soy poco para elevar consejos a un magistrado de su altura, pero me tomo la libertad de hacerlo en la seguridad de que quizás cometo un atrevimiento”, precisó.
“Hace diecisiete centurias que un célebre jurisconsulto romano, Hermógenes, acuñó esta definición: “Appellatio est quidem iniquitatis sententiae querela” (la apelación es la querella contra la iniquidad de una sentencia)”. Indica que esa definición conserva aún hoy su vigencia”. Exhortó a Germán Mejía a no dejar que se pierda en las ambiciones y que todo aquel que no esté conforme con una decisión, que la impugne por las vías de recurso y no con la amenaza de investigación del juez o con sentar al juez en el banquillo de los acusados.
El doctor Pina Acevedo comunicó a Germán Mejía que el contenido de la carta puede ser de interés general, que le suministraba copia a la prensa.
Dijo que el doctor Jorge Subero Isa hizo un titánico esfuerzo por elevar el nivel del Servicio Judicial. Sostiene que el tiempo ha venido jugando en favor de la limpieza de la justicia, cuando dos magistrados han sido acusados de incurrir en irregularidades en el libramiento de sus decisiones.
Quienes han sido sometidos a investigación. “Hasta ahí, con sus objeciones que pudieran hacerse, todo marcha normalmente”.
Precisa que un magistrado hizo uso de sus facultades constitucionales y las que le regula el Código Procesal Penal, y llegando al convencimiento de que el estado normal del hombre es la libertad que solo puede coartarse cuando se agotan todos los demás medios para garantizar el ejercicio de la justicia.
UN APUNTE
No someter jueces
Planteó a no dejar que se pierda en las ambiciones y que todo aquel que no esté conforme con una decisión, que la impugne por las vías de recurso y no con la amenaza de investigación del juez o con sentar al juez en el banquillo de los acusados.
La carta coincide con las investigaciones que han iniciado contra jueces.

