París. EFE. Reporteros Sin Fronteras (RSF) lamentó hoy el asesinato del periodista mexicano Marco Antonio Ávila García, secuestrado el jueves y cuyo cuerpo se encontró ayer, y pidió a las autoridades encargadas de la investigación que examinen de forma prioritaria la pista profesional.
Ávila, que desde hace 15 años trabajaba para los periódicos El Regional de Sonora y Diario Sonora de la Tarde, es el cuarto informador mexicano asesinado en un mes, después de que otros tres murieran en el estado de Veracruz. Como especialista de asuntos policiales en una región conocida como un bastión de los cárteles de la droga, Ávila desempeñaba una tarea valiente y arriesgada, indicó la organización defensora de la libertad de prensa en un comunicado, en el que recordó que recientemente había publicado noticias sobre operaciones contra el narcotráfico.
El periodista fue secuestrado por unos encapuchados que portaban armas de grueso calibre la tarde del 17 de mayo en un túnel de lavado de coches. Cuando su cuerpo fue encontrado, envuelto en bolsas de plástico y con un mensaje atribuido a narcotraficantes, presentaba señales de tortura.

