La Asociación Dominicana de Empresas Fronterizas (Adefro) llamó este lunes a las cámaras legislativas a evitar lo que denominan el gracioso desmonte de un régimen de fuerte inspiración social por el capricho dominante de tres empresas oligopólicas.
La entidad hace referencia a un comunicado de un conjunto de asociaciones empresariales del pasado 24 de enero en el cual reclaman a las autoridades el cumplimiento de una disposición de la reciente reforma tributaria en la cual se da un plazo de 60 días para la revisión, por parte de las cámaras legislativas, de la Ley 28-01 que crea un régimen especial a las empresas instaladas en frontera.
La proclama industrial capitalina advierte sobre el fracaso de este modelo de incentivo por el pobre flujo de inversiones que ha provocado en la región, sin embargo se escandaliza por las pérdidas que sus empresas han sufrido como consecuencia de la competencia desleal creada por las empresas acogidas al régimen, dice el comunicado observando que no entiende cómo se sustenta un argumento tan contradictorio.
El comunicado indicó que las instituciones capitalinas saben muy bien que si el régimen de incentivo fronterizo no ha despertado la confianza esperada ha sido precisamente resultado de una trama inacabada en su contra accionada por parte de las mismas empresas firmantes.
A seguidas cita una serie de acciones de una contra reforma legal dirigidas a lograr derogar la citada ley de incentivo fronterizo.
Esta embestida no ha tenido tregua ni ha discriminado medios, recursos, cabildeos ni reparos, convirtiendo la Ley 28-01 en un milagro de supervivencia, destacó el comunicado.
Adefro indicó que lo que no dice el comunicado de las asociaciones industriales es que la única distancia fiscal entre ellas y las que operan al amparo de la Ley 28-01 es la exención del impuesto sobre la renta a favor de estas últimas, porque en las demás exenciones tributarias están en virtual paridad con las reconocidas por la Ley No.392-07 sobre Competitividad e Innovación Industrial, del 4 de septiembre de 2007, fácil y generosa conquista del sector industrial capitalino.
El comunicado indicó que las empresas acogidas a la ley de desarrollo fronterizo no han recibido ningún regalo.
Afirmó que este sector industrial que recibió los mimos paternalistas del Estado beneficiándolo durante más de tres décadas con un régimen de incentivos basados en un modelo de sustitución de importaciones, ahora se erige en un defensor destacando las pérdidas millonarias que en recaudación fiscal han tenido las arcas públicas.
Llamaron a las cámaras legislativas a evitar el desmonte de la referida ley.

