Tres economistas sugirieron a la Administración que toma posesión del manejo del Estado este jueves, encabezada por Danilo Medina, aplicar una política de austeridad basada en la reducción del gasto público, cumplimiento de las leyes y recuperación de la credibilidad del Estado.
Los técnicos hicieron el planteamiento al estimar que lo que recibirá el presidente Medina de parte del expresidente Leonel Fernández será un país con una economía afectada por un déficit fiscal que según ellos podría rondar este año más de 120 mil millones de pesos y una deuda externa que alcanza los 25 mil millones de dólares.
Los economistas Ernesto Selman, Miguel Ceara Hatton y Fernando Álvarez Bogaert hicieron el planteamiento al participar como invitados al almuerzo semanal de los medios de comunicación del Grupo Corripio.
Según Selman, vicepresidente ejecutivo del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES), desde 2008 el Gobierno tuvo un déficit fiscal promedio de RD$54,000 millones anuales, pero se estima que 2012 cerrará con un déficit de RD$125,000 millones a RD$128,000 millones.
Con relación a las cargas impositivas, dijo que los parches fiscales realizados en la pasada gestión solo tuvieron la finalidad de incrementar los ingresos a través de nuevas cargas impositivas.
Ceara Hatton, quien dirigió en el país el programa de desarrollo humano del PNUD, centró sus planteamientos en lo institucional, desde la perspectiva de la calidad del gasto público.
El problema institucional es peor que el fiscal, porque ¿qué hacemos dándole más dinero a un Estado que ha tenido un comportamiento inadecuado con el gasto?
Gran parte del déficit fiscal fue provocado porque los recursos se usaron en la campaña política.
Dijo que los datos sobre los niveles de pobreza del país indican que está en un 40%, por lo que no se justifica que no haya bajado con un crecimiento de un 7% del PIB y una inflación de un 6%, de acuerdo con los datos de las autoridades.
Álvarez Bogaert, ex ministro de Finanzas, afirmó que el modelo económico vigente en el país ha destruido la herencia más grande que tenía el país: que las pasadas generaciones solo tomaron prestado, de 1930 al 2000, US$3,500 millones y les dejaron a los gobiernos subsiguientes la posibilidad de tomar prestado US$25,000 millones para hacer de esta una nación de oro, pero eso se ha utilizado más para el consumo y el despilfarro.
Lo que tenemos ahora es un Estado en el que hay un pequeño grupo de beneficiarios, y un gran grupo que está sufriendo, y esos son los pobres, la clase media baja. No importa lo que se piense, ni las medidas que se tomen, mientras vivamos con un Estado diseñado para el beneficio de unos pocos, este país no avanzará.
Ceara Hatton en otra de sus intervenciones expresó que en el país se violan las leyes y no pasa nada, por lo que el Gobierno debe revertir eso. El problema no es técnico sino institucional. Se preguntó si el nuevo Gobierno tiene la voluntad de romper con ese problema.

