El Nacional
Cuatro profesionales defendieron ayer el embarazo desde la concepción de la vida y pidieron al Gobierno aplicar medidas que eviten las violaciones de mujeres y destinar recursos que permitan garantizar la vida de la madre y la del niño por nacer.
La posición la expusieron el médico nicaragüense Rafael Cabrera Artola; la científica española Mónica López Barahona, el filósofo de Estados Unidos Adolfo Castañedas, y la especialista en derecho internacional doctora Marlene Gillette Ibern, puertorriqueña.
En una rueda de prensa realizada en la sede de la Conferencia del Episcopado Dominicano, anotaron que la ciencia ya permite aplicar técnicas científicas que evitan que pueda morir la madre y el feto, por lo que no es necesario aplicar ningún tipo de aborto.
Consideraron que es una obligación de los gobiernos luchar por la vida de la madre y la del embrión.
Cabrera Artola explicó que el embarazo etópico constituye un aborto espontáneo porque el bebé no podrá salvarse, entrando en el término de un aborto inminente, inevitable que pone en peligro la vida de la madre por la hemorragia interna, que se manifiesta por un dolor intenso, que conlleva a los ginecólogos a realizar un acto quirúrgico para salvar la vida de la madre.
El aborto directo, querido y procurado no lo podemos aceptar, pues estamos segando una vida humana que tiene dignidad y derechos. El aborto no se debe permitir con argumentos no válidos como de que la madre fue violada, que el niño nacerá con malformaciones congénitas, o porque está en peligro la salud de la madre, expresó.
El doctor Castañedas, por su lado, acusó a los grupos feministas de crear confusión, engaño y de dicotomía entre la ciencia y la Iglesia que rechaza el aborto, porque lo que se busca es proteger los derechos de la madre y de su hijo no nacido, y evitar que el aborto se convierta en un negocio.

