SEATTLE.- Pensando en los ponches claves, la ovación de pie y el obligatorio baño de cerveza de parte de sus compañeros, Michael Pineda sonrió como un jugador de 22 años que acababa de ganar su primer juego de liga mayor.
Pineda brilló en la primera apertura de su carrera en casa, llevando una blanqueada hasta el octavo episodio, y los Marineros de Seattle vencieron a los Azulejos de Toronto 3-2.
Haciendo apenas su segunda apertura, Pineda dejó a los Azulejos adivinando toda la noche. Fue cronometrado hasta a 99 mph en el radar del estadio, pero también trabajó con necios lanzamientos de baja velocidad, incluyendo un afilado slider que torció a algunos como a Travis Snider- y a otros simplemente mirando.
Me siento excitado, dijo Pineda minutos después de limpiarse del baño de cerveza. Es mi primer juego ganado aquí. No lo sé, me siento realmente excitado.
Pineda (1-1) trabajó 7.1 episodios, permitiendo sólo cinco hits, una carrera limpia y siete ponches. Su desempeño sólo eleva las esperanzas de los fanáticos de los Marineros de una futura rotación que podría tener a Félix Hernández y Pineda en la cima.
El tiene un gran brazo, dijo Jayson Nix, quien se fue de 3-0 con un ponche. Tuvimos problemas toda la noche buscando su bola rápida. Estuvo lanzando strikes y fue agresivo en la zona realmente efectivo.
El se mantiene lanzando strikes de esa forma, y lanzando strikes con su slider y cambio, sí, absolutamente, dijo. Quiero decir, obviamente hizo un gran trabajo esta noche.
UN APUNTE
Labor de Pineda
Pineda hizo 103 lanzamientos con 74 strikes. Trabajó por encima constantemente, lanzando strikes con el primer lanzamiento a 23 de 29 bateadores que enfrentó. Hasta el octavo episodio, sólo una vez Toronto puso más de un corredor en base en un episodio.

