El embajador estadounidense en Brasil, John J. Danilovich, invitó a almorzar el 4 de mayo de 2005 al ministro de Seguridad Institucional, general Jorge Armando Felix, a quien describió como un hombre amable y de bajo perfil, el equivalente del asesor en Seguridad Nacional del presidente de los Estados Unidos. Su ministerio incluye representantes de las distintas agencias de seguridad y de relaciones exteriores y de él depende la Agencia Brasileña de Inteligencia. Entre otros temas, el embajador le preguntó en qué áreas podría asistir su gobierno al aparato brasileño de Inteligencia. El general Felix respondió que un área en la que el gobierno brasileño estaba atrasado era en la protección de sus sistemas informáticos, clasificados y no clasificados, por lo que agradecería cualquier ayuda en esta área, con cursos y visitas. El cable secreto es una de las 250.000 filtraciones distribuidas por Wikileaks. Tal vez hubiera sido más conveniente que Brasil asesorara a Estados Unidos sobre la protección de material secreto.

