La Fuerza Nacional Progresista lamentó que el presidente Danilo Medina no se refiriera al problema migratorio haitiano durante la cumbre de Naciones Unidas (ONU), celebrada esta semana en Nueva York, y consideró que el Gobierno debe cambiar el enfoque sobre sus relaciones con Haití.
Pelegrín Castillo, vicepresidente de la entidad, cuestionó, que el mandatario fuera a la ONU y omitiera referirse al mayor problema internacional del país.
“Es lamentable que el Presidente se limitara a una tímida declaración del canciller Miguel Vargas Maldonado, sobre los derechos de soberanía en materia migratoria. Parece mentira que el presidente de Panamá hablara de la crisis de Haití, y que el nuestro omitiera hacerlo”, dijo Castillo.
Cuestionó que el Gobierno dominicano haya asumido pasivamente el rol que le ha asignado Estados Unidos y los organismos internacionales para enfrentar la crisis migratoria haitiana.
“Estoy de acuerdo que los temas tratados por el Presidente (Medina) fueron pertinentes, pero en lo fundamental falló, porque calló, es por eso que desde la comunidad internacional se sigue presionando por una solución a expensas del pueblo dominicano”, enfatizó Castillo.
Insistió en que las autoridades dominicanas deben cambiar el enfoque de las relaciones con Haití y la comunidad internacional, y adoptar uno en función de los intereses nacionales. Agregó que si eso no ocurre, “la República Dominicana será cada vez más impactada negativamente por sus crisis estructurales, y terminará desestabilizada”.
Él ex legislador censuró que en el Gobierno existan sectores alentando a Amnistía Internacional a continuar con “la campaña de mala fe contra el país”.
Definió a Haití como un estado fallido, debido a la falta de institucionalidad en el vecino país.
“Mientras Estados Unidos, con gran cinismo, deja de suministrar recursos para las elecciones y reanuda las deportaciones por lo bien que supuestamente está Haití, al tiempo que Latinoamérica anuncia su retiro, aquí seguimos con la comedia de sostener diálogos de altura con un gobierno provisional al que apenas le quedan días o meses, y con una frontera abierta para todo tráfico ilícito”, indicó el jurista.
Advirtió a todos los sectores que “trabajan para complacer y facilitar los planes de los poderes foráneos”, que todo lo que hagan es nulo de pleno derecho, por violentar el artículo 3 de la Constitución de la República, y que el pueblo, “más temprano que tarde” los derrotará, a pesar de su poder.

