DUBLÍN. IRLANDA. El plan de ajuste irlandés, acogido con satisfacción por Bruselas cuando se intensifican las negociaciones sobre el rescate internacional, recibió un aluvión de críticas de la población, la prensa, los sindicatos y hasta los economistas de la isla.
La ira popular, que ya era palpable tras la «humillación» que sintió la población por tener que recurrir a la ayuda exterior, se reflejará seguramente en las elecciones legislativas parciales que se celebran este jueves en el condado de Donegal (noroeste), según los sondeos.
«Nos va a matar», dijo un hombre resumiendo el malestar patente este jueves por la mañana en las calles del centro de Dublín tras el anuncio la víspera de un plan más severo de lo previsto. «Estoy con medicación. Voy a tener que elegir entre medicinas y comida», agregó este cuarentón que verá su sueldo mínimo reducido en un 12%.
