Siempre que se habla del crecimiento de la clase media…me tiemblan las piernas y me siento inseguro. Claro, es que quienes nos creemos de clase media estamos alborotados en torno nuestros ingresos, regularmente prestados, puesto que corresponden a salario o sueldo, de dos o más empleos.
Y hay que subrayar lo del empleo, porque cuando dependemos como clase media de salarios fijos o irregulares cuento y digo que me he visto pobre, empobrecido, con baja calidad de vida, cuando he perdido el empleo o algunos de mis ingresos salariales.
¿Cuál es el medio de sustentación de la clase media? ¿De qué vivimos? De la mentira, de un mito. Distinto de aquel que su vida y calidad gira en torno a un ingreso fijo pero igualmente de dividendos anuales por concepto de una empresa que, por pequeña que fuese, lo provee de dinero anuales y mensuales.
Tiene un medio que le garantiza cierta estabilidad y mayor nivel de seguridad para garantizarse un estilo de vida. ¿O estoy errado? Se decía que el pequeño burgués era una clase media. ¿Con un sueldo?
Personas de larga vida nos aconsejan tener una casa propia. Con los años me doy cuenta o tomo plena conciencia de tal realidad. Es algo que en términos relativos te salva de situaciones complicadas. Como clase media pobre, acomodada o rica, siempre dependemos de sueldos, de salarios regularmente temporales, y mucho más en un país como el nuestro puesto que ahora es que estamos hablando de ahorrar para una posible pensión y/o jubilación, si acaso no había llegado a los 42 años cuando entró en vigencia precisamente la ley “que habla de pensión y jubilación”. Creo que quedé fuera. Y si es así, ¿cómo garantizo el costo de mi existencia?
Hace unos años me encantaba hablar de clase media y pequeña burguesía pero ahora con un pelo repleto de canas, más por las angustias que por la edad misma, me resulta complejo e irreal la cuestión esa de la clase media. Ayúdenme a entenderlo.
Me creí un teórico del tema, pero es que tantas veces pierdo un empleo, tan difícil de conseguirlo y tan fácil de perderlo, la puerca retuerce el rabo y cuestionamos la lógica del desempeño de la clase media. Aún como ayer se habla, por lo menos, de su inestabilidad.

