Apiñados y en condiciones de higiene cuestionable conviven en el Mercado Nuevo de la avenida Duarte, comerciantes mayoristas, vendedores fijos y ambulantes, camioneros, clientes, buscones y otros agentes de la economía informal a quienes no les importa el atentado a la salud de los consumidores que representa el estado de suciedad que caracteriza el lugar.

