El partidismo nacional está calentando los músculos. Las polémicas de los últimos días significan un rompimiento de espadas. No va a darse treguas entre el gobierno y la oposición.
Falta mucho para las elecciones nacionales, pero cada sector, tanto en el gobierno como en la oposición, trata de conseguir posiciones frente al futuro elector. Con la polémica pública se da un aire de democracia y de diversificación de las ideas.
Pero siempre los choques se deben dar en el marco del respeto mutuo, no falsear datos y hechos, e ir a la tribuna con un espíritu de buscar el desarrollo de los mejores intereses nacionales.
Hoy la polémica se da entre los tres principales partidos del sistema. Los choques son arriba entre el presidente Luis Abinader y los expresidentes Danilo Medina y Leonel Fernández.
Hay también disquisiciones de poco monta entre los dirigentes de los Partidos Revolucionario Moderno, la Fuerza del Pueblo y el de la Liberación Dominicana. Todo es entre el trío mayoritario, los demás están en la cola.
En el PRM el presidente Abinader defiende cada vez que participa en un acto público las ejecuciones de su gobierno, y de paso saca lo mal que estaba la economía y el país en los pasados mandatos del PLD.
No se puede obviar que Leonel y Danilo gobernaron 16 años de seguido en la boleta peledeista, y que luego llegó la división, atizada por el intento reeleccionista de Danilo.
El principal frente que tiene hoy que atajar el PRM es la división interna. La lucha de los precandidatos presidenciales luce que será dura y difícil, pero en todo caso tienen que rechazar cualquier enojo que lleve a fraccionamientos.
Si quiere conservar el poder, el PRM tiene que cuidarse de luchas internas que conduzcan a la división, al rompimiento y a los disgustos.
En el sector de oposición hoy se ve una división que se amplía entre la Fuerza y el PLD. Difícil, por lo que se ve hoy, que puedan pactar en una primera vuelta. Sin embargo, la política se rige por coyunturas especiales, matizadas por el día a día.
Si no hay salidas en la primera ronda de los futuros comicios, la búsqueda de la unidad con el que logre el tercer puesto tiene que ser una realidad. Los que alcancen el primer y segundo lugar tienen que pensar en unirse con un sector que le ha sido contradictor, pero que le podría abrir las puertas del triunfo. Heridas que puedan cicatrizar.
Por: Manuel Hernández Villeta

