Por lo que veo, durante este proceso electoral los frentes periodísticos estarán muy activos. Ya comenzaron los torpedos de ambos lados.
Con todos los trapos sucios que saldrán a relucir, no pienso ni moverme, porque, como decía Rubí, esto comienza a ponerse bueno.
Grupos de la sociedad civil se la pusieron difícil a Danilo al reclamarle que se pronuncie sobre la violación del 4% para educación. ¿Lo hará?
El Gobierno ha iniciado los repartos masivos de comida. El pretexto puede ser el hambre, pero nadie se tragaría el cuento.
Se cuenta que además de cheques sin fondo, el CEA tiene unos líos inmensos con la venta de terrenos. No sé si es verdad, pero eso dicen.
Pedirle a Canada que detenga a George W. Bush es deseo de Amnistía Internacional de perder su tiempo. No importan las violaciones.
Como están tan divididos se presume que fue por temor a fracasar que los jueces suspendieron paralizar los tribunales. Es lo que se advierte.
El presidente de Haití se entrevistó con Jean Claude Duvalier y con Aristide. ¿También lo hará con su antecesor René Preval?
Noto cierto interés en exacerbar reales o supuestas diferencias entre Miguel e Hipólito. ¿Será parte de un plan para crear malestar en el PRD?
A propósito, el equipo de Danilo parece que ha optado por los golpes de efecto para modificar la percepción sobre el panorama. Es muy obvio.
¡Las vueltas que da la vida! ¿Quién iba a decir que un hombre como Morales Troncoso tendría una posición contraria a EE UU en la crisis del Medio Oriente?
