Tras el asueto de Semana Santa, el proselitismo arranca con toda su intensidad. El PLD con su conflicto en torno a la reelección, y la oposición con su división.
Como jamás se había visto un operativo de prevención tan intenso y numeroso para Semana Santa, ¿acaso también se procuraba enviar algún mensaje a la población?
Del supuesto soborno a un senador para aprobar el préstamo de los Tucano no ha vuelto a hablarse. ¿Será que se quiere callar ese asunto o qué?
El procurador Francisco Domínguez Brito ha advertido que no renunciará del cargo y que echará el pleito hasta el final. Es su decisión, aunque otros no la compartan.
Después de tanto alboroto, la fiscal Yeni Berenice Reynoso se olvidó de una vez y por todas del expediente contra Víctor Díaz Rúa. Si no es así, es lo que parece.
Parece que Quirino Ernesto Paulino Castillo entró en un período de reflexión desde antes de la Semana Santa. No se ha sentido por parte después del ruido que causó.
Max Puig, presidente de la APD, rompió en pleno poder con el PLD, y ha reiterado que no se arrepiente de la decisión. Y por supuesto, dirá que ahora con más razones.
El Colegio de Abogados ha defendido la sentencia que absuelve al senador Félix Bautista. ¿Lo habrá hecho con criterio jurídico o político? Como diría la calle ¡qué pregunta!
San Francisco de Macorís no tuvo tregua ni en Semana Santa en rechazo al fallo que favoreció al alcalde Félix Rodríguez. Las protestas no han cesado.
Tal y como cabía suponer, el diálogo para reanudar las relaciones entre Cuba y Estados Unidos ha comenzado con muchos tropiezos. Pero la intención es superarlos.

