Opinión

Política y mercados

Política y mercados

¿Son tan ingenuos los políticos como para creer en la cortesía y amistad de los banqueros al prestarles el paraguas cuando el día está soleado? Si ellos no lo son, aunque haya uno que otro que en verdad pueda creerlo, tampoco la opinión pública es tan zoqueta para aceptar que los mercados son los únicos responsables de crisis económicas como la que recorre Europa. Para los gobernantes, que saben que los banqueros no prodigan ni siquiera un piropo en forma gratuita, es muy fácil, sobre todo en momentos de confusión y rabia, encontrar un chivo expiatorio tan apropiado como el caballero Don Dinero.

Y es que de esa forma reniegan de sus responsabilidades y de esa mancuerna que permitía a los grupos financieros, que no es lo mismo que asociaciones benéficas, entrar en acción cuando los gobernantes necesitan recursos para mantenerse en el poder. República Dominicana, que en la actualidad destina alrededor del 40% de su Presupuesto, para el pago de la deuda, ha sufrido en carne viva las consecuencias de gastos desbordados, que han agravado el déficit fiscal, durante procesos electorales

. En su momento de euforia las economías europeas que hoy rondan el abismo jamás pensaron en el pasaje bíblico de las vacas flacas. Sin embargo, ante la desesperación que arrastra a grandes segmentos, sobre todo a jóvenes, culpar a los mercados, que en verdad son unos trogloditas, ha sido el mejor pretexto que podían encontrar para evadir su responsabilidad. Además de sintonizar con la moda. El paraguas que los banqueros prestaron a los gobernantes cuando el tiempo estaba soleado, se lo han retirado ahora que éstos, antes las señales de tormenta, lo necesitan. Porque se trataba sólo de una cuestión de conveniencia. La crisis de la deuda, como la definió Barack Obama, es un problema político, cuyas consecuencias las pagan no quienes la propiciaron, sino la población. Es lo más triste.

El Nacional

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