SANTIAGO. La Iglesia Católica manifestó preocupación por el balance negativo de fin de año en el que se resalta que 150 mujeres han sido asesinadas por sus esposos y compañeros.
Asegura que hay países que triplican nuestra población y los feminicidios no alcanzan esta cifra.
Se hace urgente una campana nacional de respeto a la vida, manifiestan los cristianos católicos en el mensaje editorial del semanario Camino que semanalmente circula en todas las parroquias del país.
El medio de la Arquidiócesis de Santiago de los Caballeros afirma que se hace necesario para enfrentar esa situación multiplicar los mensajes que fomente una cultura de paz comenzando desde el hogar.
Hay que fomentar el diálogo como la forma más idónea de resolver las desavenencias, afirma.
Afirma que erradicación del machismo que alimenta actitudes contra la vida tiene que ser una prioridad nacional.
Así como amplios sectores se han unido para luchar contra el cólera, también debemos unirnos para terminar con otra enfermedad más peligrosa y cruel como es la violencia intrafamiliar, manifiesta Camino.
Cree que educar para el respeto mutuo es una necesidad. Desterrar por siempre la expresión de que la mató porque la amaba. Y agrega que lo que sucede en ese sentido es un absurdo porque el que ama no mata.
Al manifestar su preocupación, Camino indica que la violencia intrafamiliar es la expresión más dolorosa y desgarradora de los conflictos sociales.
El trauma que deja esta violencia marca a los que la sufren para toda la vida. Deja huellas de rencor, miedo, resentimientos, inseguridad y temores trayendo como resultado baja autoestima en la persona.
Consideró que en muchos casos los que la sufren luego reproducen esta conducta violenta.
Las heridas sicológicas que marcan a las familias victimas de estos hechos no cicatrizan.
Afirma que el dolor provocado es tan grande que trastorna la personalidad de quienes la sufren siendo los más perjudicados los niños que jamás entenderán el drama de ver a sus progenitores perecer a destiempo y mucho menos comprender como en una pareja que debería ser modelo de comprensión termina su existencia de forma trágica.

