Opinión

Presencia economica

Presencia economica

¿De dónde proviene la corrupción? ¿Es exclusiva de la gestión administrativa del Estado? ¿Se cometen actos de corrupción en la esfera privada de la economía?

 La palabra “corrupción” etimológicamente viene del latín curruptus, que hace referencia al deterioro, la descomposición, podredumbre o desintegración, lo que implica un proceso degenerativo del derecho y de los valores existentes en una sociedad.

 La corrupción puede ser tanto pública (estatal) como privada (empresarial).

Es muy cómodo decir que la corrupción privada es marginal, poca, manejable, en tanto que la pública  es estructural.

Semejante conclusión es engañosa y esconde una manifiesta identificación con el culto al liberalismo,a las fuerzas sacrosantas del mercado.

La corrupción pública se asociaría al déficit fiscal, a la afectación  del Estado en la redistribución del ingreso y  en la eficiencia de la gestión gerencial estatal; pero la corrupción privada también se apropia de los recursos públicos, impactando en el desempeño económico general.

En las actividades empresariales se dice que una gestión es eficiente cuando se generan resultados positivos empleando la cantidad de recursos necesaria para su producción.

 La ineficiencia empresarial privada puede estar asociada a la corrupción.

 No son pocos los empresarios del sector privado que gustan de obtener ventajas gubernamentales en la asignación de obras y servicios demandados por el sector oficial, sin importantes que tengan que ofrecer sobornos a funcionarios tentados por una abominable  conducta inmoral.

 Detrás de un funcionario corrupto casi siempre se encuentra la sombra de un corruptor del sector  privado. Existen canales subterráneos de intermediarios que accionan en la localización del funcionario público susceptible de aceptar sobornos en el otorgamiento de “facilidades” a los agentes empresariales privados.

 Así, cuando un funcionario público recibe parte de su salario proveniente de los fondos de una empresa privada es  lógico suponer que la corrupción encuentra sus raíces en esa asignación financiera que condiciona, en la práctica, el accionar del sector oficial. Se  trata de un patrocinio empresarial perverso, dañino por naturaleza.

 El patrocinio perverso consiste en que una persona que trabaja para el gobierno recibe su ingreso principalmente del sector privado en el que no trabaja. Todo lo que sucede, aparentemente, es que una persona privada, movida por generosidad, dona al gobierno el salario del funcionario. Nada podría justificar ese mecenazgo.

 De lo que se trata es aunar esfuerzos  para enfrentar la corrupción pública y la privada. Ambas devoran cuantiosos recursos financieros de la sociedad.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación