Opinión

Presencia económica

Presencia económica

¿Tambores de crisis?

 El epicentro de nuevos y fuertes temblores financieros a escala planetaria podría tener como escenario a la geografía económica europea durante el año 2010.

 Hace treinta meses el mundo financiero seguía de cerca el pinchazo que recibió la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos. El nerviosismo se instaló en Wall Street y el resto de los centros financieros internacionales. Lo que se desencadenó después es historia conocida: la crisis económica más profunda y compleja desde el 1929.

Pero apenas ha transcurrido el primer mes del 2010 cuando el mundo sigue de cerca el comportamiento financiero de varias economías europeas, las cuales se encuentran en serias dificultades  para hacer frente a sus obligaciones financieras externas. Se habla de un posible colapso del sistema financiero de la eurozona.

A finales de diciembre del 2009 en Austria se produjo un hecho financiero inquietante: el Estado acudió al rescate del Hypo Group Alpe Adria (HGAA), filial del banco alemán BayemLB, con activos que rondaban los 40 mil millones de euros. Para evitar su quiebra lo compró en el precio simbólico de…¡3 euros!

Pero la cadena de colapsos financieros continúa. A la crisis financiera europea se adiciona la comprobada debilidad presupuestal de Grecia y España para contener su respectivo déficit fiscal.

Las empresas Fitch y  Standard & Poor’s, influyentes agencias calificadoras de riesgo que divulgan informes acerca de la capacidad financiera de un gobierno para honrar el pago de sus bonos soberanos, han procedido a rebajar la imagen crediticia de esos países europeos. La noticia sembró preocupación.

No se trata de transmitir pesimismo ante las perspectivas de una recuperación de la economía mundial, sino de ser realista ante una inminente recaída de la situación monetario-financiera en países de la  Europa Unida.

Al parecer los fondos de estímulos estatales (dinero de los contribuyentes)  que estimularon la demanda interna durante el pasado 2009 se están agotando.

En Estados Unidos no existen planes para renovar  las inyecciones de dinero dentro de la economía interna. Se afirma que la principal historia del año 2010 podría ser la reacción de la economía estadounidense cuando la Administración Obama retire el respirador artificial del salvataje financiero. 

Porque el endeudamiento público al interior de las veinte economías más industrializadas del globo terráqueo  se mantendrá hasta finales de año un nivel superior al 100 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

¿Cómo desconocer que en el 2009 el déficit presupuestal de EE.UU. alcanzó los 1,4 billones de dólares? Esos números rojos  representaron el 9,9 por ciento del PIB, según la Oficina de Presupuesto del Congreso estadounidense (CBO, por sus siglas en inglés). Los límites del endeudamiento público no son infinitos. Tienen un techo.

La crisis económica global no ha terminado. Más aún: podría penetrar a una nueva y peligrosa fase durante el tercer trimestre del año. El escenario protagónico podría trasladarse a los centros bursátiles europeos. Prudencia, paciencia y conciencia.

El Nacional

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