Opinión

PRESENCIA ECONÓMICA

PRESENCIA ECONÓMICA

Daniel Guerrero
¿Qué hacer con los 820 millones de automóviles que se desplazan por las calles y carreteras del mundo consumiendo más del 50 por ciento de la energía producida en el globo terráqueo?

 (En la República Dominicana, con la reciente inauguración del Metro de Santo Domingo, se abre paso al uso de un nuevo medio de transporte que incidirá en el ahorro de combustible  y en la toma de conciencia de la población de que casi todo en la vida se puede recuperar, menos el tiempo perdido).

Cuando se habla de consumo energético suele pensarse en combustible fósil extraído del aceite mineral conocido como petróleo, aunque conviene tener presente que existen diversas fuentes generadoras de energía, pero…

Ocurre que al iniciar el 2009 el petróleo, el gas y el carbón –que integran los llamados combustibles fósiles- concentraban alrededor del 88 por ciento del consumo mundial de energía.

En lo concerniente al uso del gas natural hay que destacar su capacidad para preservar el ambiente, pero al día de hoy resulta más costoso de transportar y de manipular que el petróleo. No obstante, se ha dicho que el uso del gas natural durante las próximas décadas podría llegar a ser lo que el petróleo representó en el siglo 20.

Oystein Noreng, economista noruego,  sostiene en su libro “El  poder del petróleo” (2003), lo siguiente: “La transformación del gas natural en combustible líquido aumentará significativamente su competitividad en relación con el petróleo, borrando las barreras entre los mercados del petróleo y el gas”.

 Lo que a continuación diré parecería tener una trascendencia técnica, pero en el fondo su base es económica: para la producción de energía eléctrica hay que pensar en la introducción de turbina de ciclo combinado.

 Está comprobado que el consumo mundial de gas natural ha ido ganando terreno respecto del petróleo. En 1970 alcanzó el 18,4 por ciento, en tanto que para el 2008 se aproximó al 24 por ciento respecto del conjunto de las fuentes energéticas.

La electricidad generada por los combustibles fósiles, y dentro de éstos el petróleo, es  la principal fuente  generadora de la electricidad, aunque queda claro que el viento, el sol, el agua, entre otras, son fuentes que producen energía mediante la aplicación tecnológica de procesos industriales.

 El petróleo ha pasado a ser la fuente energética número uno de la humanidad, a tal punto que la casi totalidad de los procesos productivos y los avances tecnológicos se han formulado sobre la base del consumo de este tipo de hidrocarburos.

Ante los incrementos en los precios internacionales del petróleo y el hecho cierto de que su irresponsable consumo y agotamiento de los pozos en producción por parte de las principales potencias económicas el mundo observa cómo el problema energético ha devenido en un desafío para la humanidad.

guerrerodanielus@yahoo.com

El Nacional

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