República Dominicana se aproxima a la culminación de un acuerdo Stand by por 28 meses suscrito con el Fondo Monetario Internacional (FMI). La economía nacional muestra una estabilidad macroeconómica impresionante. Ahora bien, la presencia del FMI en nuestro país ha registrado momentos de serios incumplimientos por parte de gobiernos dominicanos. Hagamos un poco de historia.
Los acuerdos Stand by suscritos entre el Fondo Monetario Internacional (FMI) y República Dominicana durante los gobiernos de Salvador Jorge Blanco (1982-1986) y Hipólito Mejía (2000-2004) no pudieron concluir felizmente debido a la aplicación de políticas económicas desacertadas que generaron males económicos y sociales que todavía nuestra sociedad padece.
Se recordará que durante el período 1972-1982 el peso dominicano se cotizaba a la par del dólar, pero durante el gobierno del PRD que presidió Salvador Jorge Blanco comenzó el proceso oficial de depreciación de la moneda nacional. En pocos meses de gestión gubernamental para comprar un dólar había que pagar 1 peso con 25 centavos.
Debido al deterioro de la esfera monetario-financiera la República Dominicana toco las puertas del FMI, suscribiéndose un acuerdo Stand by el 20 de abril de 1984. Las medidas económicas generaron los trágicos acontecimientos del 24 de abril, donde centenares dominicanos murieron por efecto de la represión militar ordenada por el gobierno de turno.
Conviene recordar que tanto el Acuerdo de Facilidad Ampliada (1983) como el Acuerdo Stand By (1984) suscritos entre el FMI y el gobierno de Salvador Jorge Blanco/PRD no pudieron llegar a feliz terminación debido al incumplimiento oficial.
Dieciséis años después, bajo la presidencia de Hipólito Mejía, la República Dominicana padeció los rigores de una desastrosa inestabilidad macroeconómica marcada por la devaluación de la moneda nacional, llegándose a cotizar el dólar a 60 pesos dominicanos por un billete verde, acompañado de quiebras bancarias.
Y cuando el manejo de la economía interna se les fue de la mano, acudieron presurosos al FMI. En el mes de agosto de 2003 el organismo crediticio multilateral aceptó la propuesta del gobierno dominicano para un acuerdo Stand-by por 24 meses.
Al suscribirse el acuerdo con el FMI José Lois Malkún, a la sazón gobernador del Banco Central, expresó: el próximo año (2004) habrá una inflación de un dígito con crecimiento positivo y que le va a traer mucha tranquilidad al país. Pero ya era demasiado tarde, el caos económico se enseñoreó sobre el panorama nacional.
¿Cómo olvidar la fuga de capitales y la reducción en los flujos de inversión que afectó los niveles de crecimiento de la economía nacional debido a la incertidumbre y desconfianza que se apoderó del ánimo de los empresarios, comerciantes, productores agropecuarios, profesionales y sectores de la llamada clase media?
El gobierno del presidente Hipólito Mejía no cumplió en lo más mínimo con los acuerdos del FMI, lo que desencadenó un mayor nivel de desconfianza entre los actores económicos nacionales y los inversores internacionales. Y lo que ocurrió después, es historia conocida.

