¿Alou? ¿Dow Jones?
¿Quién no se ha quedado como hipnotizado presenciando ante la pantalla de un televisor cómo un grupo de personas operan equipos de computadoras, al tiempo de realizar gestos que parecen revelar un estado psicológico deteriorado?
En efecto, el escenario que pretendo describir con palabras que no recogen todo su significado es el existente al interior de la New York Stock Exchange (NYSE), bolsa de valores de Wall Street, ubicada en la calle que internacionalmente le ha dado su nombre.
Se afirma que el término bolsa fue acuñado por unos comerciantes de la Bélgica del siglo 14 que visitaban la casa de una familia de banqueros de apellido Van der Buerse, al frente de la cual había una escultura que simulaban tres bolsas de dinero.
Las bolsas de valores son establecimientos o mercados donde se compran y venden un tipo especial de mercancías llamadas títulos-valor, papeles a los que se le acredita determinado precio. Un componente importante de esas operaciones viene dado por las acciones de las principales compañías.
Sin ánimo de hacer la historia sobre las bolsas quiero destacar el hecho de que las primeras surgieron en la Europa del siglo 14, en tanto que para 1792 se creó en el número 68 de Wall Street, Nueva York, un sitio donde personas se reunían para comercializar títulos de valores, aunque 46 años atrás ya eso se había hecho en Filadelfia.
Producto de las citadas actividades se crearon métodos de medición del valor de las acciones de empresas, siendo el más aceptado y difundido para el caso de Estados Unidos y su proyección en la economía mundial el sonado índice Dow Jones, que se compone de los apellidos de los dos periodistas norteamericanos que lo concibieron.
Aunque el índice Dow Jones se ocupa de medir el valor de diferentes tipos de empresas el más conocido es el industrial, el cual mide los precios de unas acciones 30 acciones sobre un universo de unas 10 mil compañías que cotizan en la NYSE.
El índice industrial Dow Jones es considerado a pesar de su edad, pues su existencia supera los 100 años- como el principal termómetro del comportamiento de la economía norteamericana y su medición en Wall Street es seguido muy de cerca por los inversores internacionales.
Durante las últimas semanas la bolsa de valores de Wall Street ha reflejado la caída del valor de las acciones de las principales empresas norteamericanas, lo que ha sido visto como una señal de que la recesión o crisis económica ha hecho presencia en Estados Unidos y que la misma se está propagando por el conjunto de la economía mundial.
Para estos tiempos de turbulencias financieras a escala planetaria hay que seguir de cerca el movimiento del índice industrial Dow Jones, sobre todo en tiempo de globalización económica y de liberalización de los flujos internacionales de capitales.
Y es que el índice industrial Dow Jones constituye un termómetro económico a tomar en cuenta por toda persona interesada en la marcha de la economía mundial.

