Quienes asistieron a presenciar el espectáculo titulado Ritos y Danza de mi tierra, presentado por el Ballet Folklórico de Santiago disfrutaron de lo que es la dominicanidad, con la diversidad de cultura, y el contagiante ritmo del merengue típico, la zarandunga, palos y atabales.
Esta propuesta, ofrecida de manera gratuita, se realizó en tres partes mostrando escenas campesinas, estampas de trabajo, rituales, y el carnaval con los diablos cojuelos de La Vega, Lechones, cachúas, momis, hacheros y guloyas. El espectáculo, que tuvo lugar los días viernes y sábado en la Sala Máximo Aviles Blonda del Teatro de Bellas Artes, contó con el auspicio del Ministerio de Cultura, entidad a la que pertenece el Ballet Folklórico de Santiago.
Cada salida al escenario de los actores del maravilloso show despertaba el aplauso de los presentes, quienes sin temor a equivocarme, disfrutaron a plenitud el montaje dirigido por Tony Liriano, coreografías de Carlos Veitía y Elizabeth Crooke, con la producción general de Marinella Sallent, directora del Ballet Nacional.

