SANTO DOMINGO.- La Fiscalía del Distrito Nacional presentó hoy por ante los jueces del Segundo Tribunal Colegiado las pruebas que alega tener contra un grupo, acusado de trata de personas, especialmente colombianas y venezolanas que eran explotadas sexualmente en el club nocturno Doll House, de la avenida George Washington.
El Ministerio Público presentó como testigo a los agentes que participaron en el allanamiento del negocio, a quienes presentó para fines de reconocimiento de los equipos incautados ese día.
Aunque hay tres acusados, solo guarda prisión Rafael Elías Alcántara, propietario del club.
Otros encartados son Laura Damisela Batista y Santo Benjamín Rodríguez, quienes tienen medidas de coerción consistentes en impedimento de salida y garantía económica, y a este último se le colocó grillete electrónico.
Alcántara, quien es representado por el abogado José Rafael Ariza, es señalado como el principal cabecilla de la red criminal que se encargaba de viajar al exterior para captar las mujeres.
Al propietario del negocio se le acusa viajabar a Colombia y a otros países para participar en el proceso de captación de las mujeres a las que explotaría sexualmente.
La acusación expresa que Alcántara Casado se asoció con Batista y Rodríguez para conformar un grupo criminal dedicado a la trata de personas, en específico mujeres provenientes de Colombia, Venezuela, Perú, Estados Unidos, España, Brasil, Ucrania y de la República de Belarús, con fines de explotación sexual.
Describe que una vez las mujeres llegaban al país, permanecían en una casa ubicada en la calle Belisario Curie, sector Los Restauradores del Distrito Nacional, desde donde eran llevadas diariamente al Doll House a realizar bailes eróticos y sostener relaciones sexuales con los clientes.

