El Nacional
Lleva dos días en huelga de hambre en una cárcel de Texas, Estados Unidos, el dominicano Julio César Andújar, quien cumplió diez años de prisión por narcotráfico, cuyo apresamiento el 2 de mayo de 1999 provocó un escándalo en Miami, debido a los abusos de que fue víctima.
Andújar, quien está recluido junto a otros 55 dominicanos en Reeves Country Detention Center, en Pecos, Texas, inició el ayuno este lunes, en protesta por ser mantenido en prisión pese a que hace un mes cumplió su condena.
El dominicano advirtió que no ingerirá alimentos hasta que las autoridades lo liberten o lo repatrien como disponen las reglamentaciones de Migración.
El recluso se quejó de la indiferencia de las autoridades dominicanas, a las que asegura dirigió comunicaciones en decenas de ocasiones, incluyendo al presidente Leonel Fernández, sin que le respondan.
Aseguró que ha quedado con lesiones permanentes en su pierna derecha por las torturas a que fue sometido por oficiales de la Policía de Metro Dade, en Miami, varios de ellos hispanos de origen cubano que fueron protegidos por sus superiores.
El día 2 de mayo de 1999 huí de la Policía hasta el punto de que me encontré agotado y me senté debajo de un árbol en posición no agresiva, pero de inmediato fui atacado por un perro de la unidad canina de la Policía (K-9), comandado por el oficial Ben Young, narró Andújar.
Relató que el perro lo mordió en las piernas y próximo a sus genitales, sin que los agentes le advirtieran sobre el ataque del animal como establece la ley.
A pesar de sus súplicas los agentes no llamaron al perro para que cesara en su ataque y a él le ordenaron quedarse quieto mientras el animal le devoraba la pierna derecha.
Explicó que pese al llamado del oficial Young el perro continuó atacándolo, debido a lo cual lo golpeó.
Andujar dijo que fue esposado en la espalda y mientras sangraba de las piernas los agentes formaron una barrera para que nadie filmara la escena en medio de la calle, mientras otros lo golpeaban en la cabeza, la cara, el cuello y el abdomen.
Dijo que 20 minutos después llamaron una ambulancia a uno de cuyos paramédicos le informó sobre las heridas sufridas por el perro y sobre la golpiza que le habían propinado los oficiales comandados por el detective Jorge Rodríguez, quien impidió que fuera trasladado a un hospital.
El alegó que tenían que terminar de interrogarme y que me llevarían a la estación de Policía de Miami-Metro- Dade, donde fui interrogado por el oficial Danny Hurtado.
Andújar dijo que antes de llegar a la estación Hurtado detuvo el auto patrullero y le introdujo un bastón en las heridas que le había causado el perro.

