Resultado
Los 800 millones de pesos que según el director de Aduanas debe pagar una empresa costarricense por evasión de impuestos, confirma la violación que se ha denunciado del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Centroamérica. Aún así, se tiene todavía que actuar para evitar que las infracciones al acuerdo comercial se conviertan en el golpe de gracia para fabricantes de productos plásticos, alambles eléctricos y de otras mercancías. Pese al compromiso de la empresa costarricense que anunció el licenciado Rafael Camilo resulta paradójico que en lugar de beneficios se hable de perjuicios con relación al TLC. No es desde ahora que se denuncian importaciones de mercancías elaboradas bajo regímenes especiales procedentes de Centroamérica. El asunto se ha puesto más caliente con la queja de fabricantes que sufren una competencia desleal de sus pares centroamericanos. Como se ha admitido por lo menos la violación del convenio comercial lo justo sería que el Gobierno compense de alguna forma a los sectores afectados.

