Se presta a confusión la contradicción en que han incurrido el ministro de las Fuerzas Armadas y la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) sobre la detención de cuatro oficiales para ser interrogados con relación al presunto capo boricua José David Figueroa Agosto. Mientras el teniente general Pedro Rafael Peña Antonio confirmó la investigación, el vocero de la DNCD, coronel Ramón Alcides Rodríguez Veras, la negó. Aunque no han trascendido los nombres de los oficiales interrogados, Peña Antonio advirtió que serán separados y puestos a disposición de la justicia si se les comprueba algún vínculo con Figueroa Agosto. Peña Antonio confirmó incluso que los oficiales son interrogados en la DNCD. La contradicción nada menos que entre el ministro de las Fuerzas Armadas y la DNCD en torno a un caso manejado con tanto hermetismo no deja de llamar la atención. No ha de olvidarse que las autoridades habían negado cualquier tipo de vínculos de funcionarios civiles y militares con la red criminal que se atribuye a Figueroa Agosto.

