Nada ayuda
El presidente estadounidense Barack Obama alega que las acciones del depuesto presidente Manuel Zelaya no ayudan a superar la crisis hondureña. Pero en la preocupante forma en que se ha prolongado el conflicto parece que nada ayuda a resolverlo. La mediación del presidente costarricense Oscar Arias, la suspensión de visado estadounidense a los golpistas ni el aislamiento diplomático de la Unión Europea en nada han contribuido con la solución de la crisis. Tampoco nada han conseguido la ONU y la Organización de Estados Americanos (OEA). ¿Qué debe hacer entonces el presidente Zelaya? ¿Cruzarse de brazos en espera que lo restituyan en el poder antes de las elecciones de noviembre próximo? Por lo visto, no es Zelaya el que no ayuda a restaurar el orden institucional en Honduras, sino Estados Unidos. Es insólito el envalentonamiento de los golpistas hondureños teniendo en su contra a la comunidad internacional. Y todo por la timidez de Estados Unidos, por no decirlo de otro modo, para presionar al gobierno de facto.

