Resultó muy extraño el arreglo a que llegó con el Ministerio Público uno de los implicados en la matanza del 4 de agosto de 2008 en Paya, Baní. Augusto Danery Andújar se declaró culpable de lavado de activos provenientes del narcotráfico a cambio de una pena no mayor de tres años de prisión. Lo sorprendente es porque se tenía entendido que Andújar también estaba acusado del homicidio múltiple por el cual están sometidas otras personas. Pero el incidentado caso se complica todavía más con la decisión del nicaragüense Orin Clinton Gómez, único sobreviviente de la matanza, de renunciar a su condición de querellante para enfrentar el proceso como imputado. ¿Cuál sería la suerte del proceso si los demás imputados optan por negociar con el Ministerio Público en la forma en que se atribuye a Andújar? El abogado Carlos Balcácer descifra la interrogante con el señalamiento de que la negociación es un engaño habida cuenta de que la ley no faculta a las autoridades a negociar casos cuya pena exceda los cinco años de prisión.

