Estocada
El alza en la tarifa por el servicio de agua dispuesta por la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) ha sido calificada como un abuso. Y justamente lo que representa un alza dispuesta para compensar la deficiencia técnica y el gasto excesivo que tiene la CAASD en funcionarios y empleados.
Las autoridades suelen invocar que el costo por el servicio es uno de los más reducidos de la región, pero olvidan, adrede, que es también de los más deficientes. El aumento entre un 50 y un 67 por ciento es una estocada a la economía de los consumidores, pero también un abuso. La medida no se corresponde, ni por asomo, con un servicio precario y costoso. El agua de la CAASD sólo se utiliza para aseo, lavar y limpiar. A nadie se le ocurre consumirla para no exponerse a enfermedades gastrointestinales. Si el organismo estima que es mucha el agua que se desperdicia sólo tiene que actuar en ese sentido. La decisión de aumentar la tarifa ha sido la salida más fácil, pero también la más traumática para los consumidores.

