El presidente de la Suprema Corte de Justicia se ha apoyado en la ley orgánica del tribunal para remitir al procurador general de la República ocho querellas contra funcionarios. Pese a la incertidumbre que genere se trata de una señal auspiciosa la emitida por Mariano Germán en el sentido de apoyar sus decisiones en los reglamentos. Aunque habrá quienes sospechen que en definitiva de lo que se trata es de un subterfugio para evitar, o dar largas, a los procesos contra los funcionarios. Entre los casos declinados figuran dos sometimientos contra el ministro de Agricultura, Salvador Jiménez, por supuesta violación de la Ley de Libre Acceso a la Información Pública; dos contra el director del Departamento de Prevención de la Corrupción Administrativa, Hotoniel Bonilla; otra contra el senador de San Juan, Félix Bautista, así como contra el ministro de Turismo, Francisco Javier García, y el senador Euclides Sánchez, entre otros. Germán pudo haber actuado por las reglas, pero su declinatoria desvanece las esperanzas de justicia.

