Nueva York y Nueva Jersey se preparan para recibir hoy el impacto del huracán Irene, lo que ha motivado el desplazamiento de unas 270 mil personas que residen en zonas de riesgo de inundaciones y la suspensión desde ayer al medio día del sistema de trenes y el anuncio de que los puentes serán cerrados si los vientos sobrepasan las 40 millas por hora. Hace tiempo que Nueva York no tenía un nivel de movilización como el que han producido la Gobernación y la Alcaldía para prevenir daños mayores por el huracán. Supermercados y centros de abastos fueron abarrotados por gentes que se aprovisionaron de comidas y artículos papara proteger sus inmuebles. Por primera vez, las autoridades neoyorquinas produjeron desalojos obligatorios en barrios enteros cercanos a las costas o en lugares con deficiencia de drenaje. A las 12:00 del mediodía fue suspendido el sistema de transporte subterráneo, ante el temor de que la cantidad de agua que caiga sobre Nueva York y Nueva Jersey sea superior a la que soportan esas vías férreas. Irene significa una amenaza de huracán para toda la costa Este de Estados Unidos, donde reside más de un millón de dominicanos. El presidente Barak Obama ha dicho que todo indica que este será un huracán histórico. Ojala que no.
