Después que la ministra de Salud reconoció que se trató de un error la veda a los productos cárnicos y avícolas procedentes de República Dominicana se espera que el conflicto sea resuelto cuanto antes.
La propia Florence Guillaume Duperval solicitó al Consejo de Ministros que levante la veda, al admitir que la decisión se adoptó al confundirse el virus AH1N1 con la gripe aviar. E
l error ha tenido costosas consecuencias para la producción, aunque, por suerte, no ha entorpecido las relaciones comerciales y diplomáticas entre los dos países. Puede incluso que haya cosas que parezcan extrañas en una decisión de tanta envergadura. La mala interpretación admitida por la ministra de Salud baja mucho la tensión que se creó con el impasse.
Las autoridades dominicanas se hacen dignas de un reconocimiento al manejar el desafiante problema con mucha diplomacia, como mandan las circunstancias. Sin embargo, del conflicto ha quedado la lección sobre la necesidad de explorar otros mercados, como declaró el ministro de Industria y Comercio, para la producción nacional.

