Se recibe como gesto de buena intención el anuncio del jefe de la Policía de Puerto Rico, Emilio Díaz Colón, de que visitará República Dominicana para estrechar lazos con la Policía local y de que también tendrá contactos con las principales comunidades dominicanas en Borinquen, que según el Departamento de Estado son objetos de discriminación por parte de las autoridades boricuas. El Comisionado Díaz Colón giró una visita al cónsul dominicano en San Juan, Máximo Taveras, quien coincidió con el informe estadounidense sobre maltrato a los criollos que residen en la isla. Lo que se desea es que una situación muy añeja de discrimen contra la colonia dominicana cese de manera permanente, aunque se acepta como bueno y válido que las autoridades de Migración apliquen de manera justa sin ningún tipo de discrimen el estatuto federal migratorio, sin violentar los derechos de los inmigrantes, la mayoría de los cuales ayudan a impulsar la economía boricua al realizar tareas que los trabajadores de Puerto Rico desdeñan, especialmente en la agricultura y los servicios. Ojalá que la manifiesta buena intención del jefe de la Policía de Borinquen se multiplique por toda esa isla.
