La expectativa que generó la captura de los presuntos asesinos del teniente coronel César Augusto Ubrí Boció no ha tardado en diluirse con los cabos sueltos que rodean la investigación del caso. La versión del robo, que en principio había sido descartada, ha sido reivindicada como causa del asesinato, pero sin explicaciones convincentes. Las autoridades dijeron que Ubrí Boció fue muerto por el cabo de la Policía Huáscar Antonio Cavallo Montero y el civil Michel Cury para robarle la yipeta Highander en que se desplazaba. Según las autoridades, el dueño de una tienda de repuesto, que no fue identificado, les había solicitado a los victimarios tres vehículos con las características del que conducía el oficial. La subconsultora jurídica de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), Yolanda Maríñez, que acompañaba al oficial, dijo que Cavallo Montero lo mató al verse identificado. La versión enreda más el caso.
