El panorama económico que ha dibujado el ex gobernador del Banco Central, Carlos Despradel, por demás un profesional de mucho crédito, no puede ser más sombrío. Y la verdad es que se trata de una preocupación que comparten amplios sectores, incluyendo, aunque con más sutileza, algunas figuras del propio Gobierno. Sus proyecciones indican que para este año el déficit podría alcanzar los 100 mil millones de pesos, lo cual representa un inquietante grito de alerta. Sobre todo si se toma en cuenta que alrededor del 70 por ciento de los ingresos del Presupuesto de 2013 será destinado al pago de la deuda, subsidios y otros compromisos. Despradel es de los que piensan que se debe estimular la producción de bienes y servicios, entre los que figuran la industria y el turismo, para afrontar los desafíos que plantean los escenarios nacional e internacional. Porque de continuar financiando el déficit a través de endeudamiento tarde o temprano se produciría un tranque por el que habrá que pagar un alto precio. No se trata de una voz agorera.

